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Latigazo

Whiplash

Por Carlos Chingui Méndez

Canción recomendada mientras lees: Buddy Rich Bugle Call Rad

Por recomendación de Whiskey (nuestro manager) y Toki (guitarra vV) vi la película Whiplash (Latigazo) y me encantó… pero no me gustó. Contradictorio? Si y no: Me explico. Pero antes, “SPOILER ALERT”, si aún no la haz visto, recomiendo no seguir leyendo este post, no va a ser que te arruine la película. Ya estás advertido : )

La película me encantó en el sentido que está muy bien armada. La actuación del tirano profesor de música: Terrece Fletcher (J.K. Simmons) es muy buena y la trama cautiva y, por que no decirlo: entretiene. Cinematográficamente me parece muy buena, la trama lo hace a uno pensar y meditar, algo que al final es la intención del arte. Recomiendo verla? Sí.

Ahora, por qué no me gustó? Si me preguntan de qué se trata les diría: se trata de un tirano, egocéntrico, caprichoso, narcisista músico y prima dona, y un joven aprendiz en busca de aprobación quiénes juntos creen que, para lograr grandeza, tienen que humillar y dejarse humillar. Resultado? La grandeza aparentemente surge después de una brutal enseñanza, humillaciones, horas de ensayo a punto del sangrado profuso, acciones extremas que ponen en peligro la vida de las personas y traición. Y lo mas terrible, al final, tal relación sigue manteniendo co-dependiente al joven de la aprobación del maestro. No es el tipo de relación profesor/alumno que aprecio, recomiendo o aspiro. Puedes ver un segmento en el video que vinculo abajo.

El tema me es sensible ya que viví una experiencia similar. Cuando tenía 19 años y empecé a trabajar, tuve un jefe que trataba así a las personas, incluyéndome a mi. Por cierto, una persona muy exitosa con otras bondades muy buenas en otras áreas, pero con una técnica de manejo de personal terrible. El ambiente de trabajo me pareció de lo peor, lleno de corrupción y con personas que se miraban unos a otros NO como colegas, si no como enemigos a los que había que joder si era necesario. Me despidieron tres veces, y las tres veces me pidieron que regresara. El número de veces que lo despedían a uno y le pedían que regresara era visto como un símbolo de status. Era tema de conversación en los descansos; hoy me parece ridículo. La tercera vez ya no regresé, decidí seguir con mi vida por otro camino, buscando personas que me apreciaran y respetaran. No obstante la experiencia, admito, me enseñó mucho y sí, tal vez no apreciaría tanto mi hoy si no hubiera tenido de experiencia ese ayer. No obstante, hoy me siento afortunado al haber encontrado ese hábitat donde me siento apreciado y cercano a personas donde el aprendizaje surge del intercambio respetuoso y voluntario, y agradezco a la vida por ello. Nunca me he sentido más feliz y productivo.

Estoy siendo lo mejor que puedo ser? Creo que es irrelevante, lo importante es que me siento feliz haciéndolo y muy importante, aspiro a mejorar todos los días, tengo la energía para ello y creo estar rodeado de personas que, con respeto, están dispuestas a darme una mano cuando me quedo estancando en mi anhelo por mejorar . Ya será la vida y cada momento la que dicte qué tan lejos llegue.

Chingui vV

Segmento de la película: Te estás adelantando o retrasando?

Y esta no es ficción, acá Buddy Rich regañando a sus músicos: